La alergia estacional también repercute en tu descanso

Para muchos la primavera es sinónimo de alergia estacional. Durante esta estación el polen que transporta el aire provoca en muchas personas una respuesta inmunológica  que se traduce en rinitis alérgica.  Picor de ojos, nariz y garganta, estornudos, congestión nasal, tos… son algunos de los principales síntomas, pero también hay otros que aparecen de forma indirecta como la fatiga o el cansancio.

Si bien los síntomas generales de la alergia estacional suelen ser más acusados durante el día, pueden empeorar aún más por la noche, evitando que duermas y que te despiertes descansado al día siguiente.  Las rinitis alérgicas pueden ir asociadas a desordenes del sueño e insomnio, y como consecuencia, provocan un cansancio general durante el día.

La congestión nasal puede dificultar la respiración, especialmente cuando estás acostado. Otros síntomas irritantes, como estornudos y tos, secreción nasal y ojos irritados pueden hacer que sea aún más difícil conciliar el sueño y dormir mientras te agitas durante toda la noche.

Si pasas días fuertes de alergia, lo que debes hacer para tratar de dormir mejor es, además de recurrir a medicamentos si así te lo receta un médico, mantener cerradas las ventanas por la noche, para evitar que entre el polen, así como cambiar regularmente el filtro de aire en el sistema de aire acondicionado y contar con un purificador de aire. También, por supuesto, influye que duermas sobre un colchón y una almohada de calidad.

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