Qué es el Jet Lag y cómo combatirlo

Durante las vacaciones de verano solemos llevar a cabo los viajes más largos y exóticos, aquellos que más tiempo nos ocupan. Algunos de ellos nos llevan a partes del mundo con un uso horario distinto al de nuestro país de residencia que nos alteran el sueño provocando el famoso Jet Lag. A continuación, te explicamos en qué consiste y te damos algunos consejos para combatirlo.

El Jet Lag, o en su traducción al castellano ‘síndrome del desfase horario’, también llamado ‘síndrome de cambio de zona horaria’, es un trastorno temporal del sueño que sucede cuando viajamos de forma rápida a través de zonas horarias o bien, cuando se interrumpen las fases de sueño habituales.

Así, es el resultado de la alteración de nuestro reloj biológico. Él es el encargado de controlar nuestro ritmo circadiano, que le indica a nuestro cuerpo cuándo debe permanecer despierto y cuándo debe dormir. El desfase horario se produce porque el reloj del cuerpo está todavía sincronizado con tu huso horario original, en lugar del uso horario al que has viajado.

El Jet Lag puede provocar fatiga diurna, malestar, dificultad para mantenerte alerta y problemas gastrointestinales. Por suerte acostumbra a ser temporal, suele desaparecer entre los 2 – 6 días. 

Consejos para evitar el Jet Lag

 

1. Descansa antes de emprender el viaje

Si comienzas el viaje con falta de sueño, el desfase horario empeora. No te limites a hacer la maleta antes de tu viaje, ajusta también tu ritmo interno: cambia los horarios de comida y de irte a la cama para que sean más parecidos a los horarios de tu destino de viaje, los incrementos de 30 minutos son factibles y pueden hacer maravillas.

2. Intenta dormir en el avión… o no

Si en tu destino es de noche, lo mejor es que consigas dormir en el avión. Los tapones para los oídos, los auriculares y las mascarillas para los ojos pueden ayudar a bloquear el ruido y la luz. Si, por el contrario, en tu destino es de día, resiste al impulso de dormir.

Una vez que llegues intenta no tomar siestas de más de dos horas, a pesar del largo y agotador vuelo y de una llegada temprano por la mañana.

3. Llega con tiempo

Si tienes una reunión importante o cualquier otro evento que requiera que estés en plena forma, intenta llegar unos días antes para que tu cuerpo tenga la oportunidad de adaptarse.

4. La hidratación, muy importante

Bebe abundante cantidad de agua antes, durante y después del vuelo, para contrarrestar los efectos deshidratantes del aire seco de la cabina. La deshidratación puede empeorar los síntomas del desfase horario. Evita el alcohol y la cafeína, ya que pueden deshidratarte y afectar el sueño.

5. Da un paseo

Caminar es siempre una buena idea, sobre todo después de estar sentado en un avión durante horas. Permanece activo, haz un pequeño recorrido turístico y siente la luz natural, esta es una de las maneras más efectivas de restablecer tu reloj interno.

6. Exposición a la luz

Una de las señales ambientales más importantes para restablecer el ciclo de sueño-vigilia es la luz. Un truco efectivo puede ser exponerse intencionalmente a la luz brillante para cambiar lentamente el reloj circadiano hacia la hora de destino antes del vuelo.

 

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